LOS TRES HOMBRES MAS IMPORTANTES EN LA SOCIOLOGÍA

LOS TRES HOMBRES MAS IMPORTANTES EN LA SOCIOLOGÍA
KARL MARX, MAX WEBER Y FEDERICO ENGELS

miércoles, 8 de junio de 2011

Pioneros de la sociologia

Pioneros de la Sociología

Karl Marx
procedía de una familia judía de clase media (su padre era un abogado convertido recientemente al luteranismo). Estudió en las universidades de Bonn, Berlín y Jena, doctorándose en Filosofía por esta última en 1841. Pensador socialista y activista revolucionario de origen alemán (Tréveris, Prusia occidental, 1818 - Londres, 1883). http://youtu.be/abQE9sm8QiE
En 1843 se casó con Jenny von Westphalen, cuyo padre inició a Marx en el interés por las doctrinas racionalistas de la Revolución francesa y por los primeros pensadores socialistas. Convertido en un demócrata radical, Marx trabajó algún tiempo como profesor y periodista; pero sus ideas políticas le obligaron a dejar Alemania e instalarse en París (1843).
Por entonces estableció una duradera amistad con Friedrich Engels, que se plasmaría en la estrecha colaboración intelectual y política de ambos. Fue expulsado de Francia en 1845 y se refugió en Bruselas; por fin, tras una breve estancia en Colonia para apoyar las tendencias radicales presentes en la Revolución alemana de 1848, pasó a llevar una vida más estable en Londres, en donde desarrolló desde 1849 la mayor parte de su obra escrita. Su dedicación a la causa del socialismo le hizo sufrir grandes dificultades materiales, superadas gracias a la ayuda económica de Engels.
Marx partió de la crítica a los socialistas anteriores, a los que calificó de «utópicos», si bien tomó de ellos muchos elementos de su pensamiento (de autores como Saint-Simón, Owen o Fourier); tales pensadores se habían limitado a imaginar cómo podría ser la sociedad perfecta del futuro y a esperar que su implantación resultara del convencimiento general y del ejemplo de unas pocas comunidades modélicas.
Por el contrario, Marx y Engels pretendían hacer un «socialismo científico», basado en la crítica sistemática del orden establecido y el descubrimiento de las leyes objetivas que conducirían a su superación; la fuerza de la Revolución (y no el convencimiento pacífico ni las reformas graduales) serían la forma de acabar con la civilización burguesa.
En 1848, a petición de una Liga revolucionaria clandestina formada por emigrantes alemanes, Marx y Engels plasmaron tales ideas en el Manifiesto Comunista, un panfleto de retórica incendiaria situado en el contexto de las revoluciones europeas de 1848.
Posteriormente, durante su estancia en Inglaterra, Marx profundizó en el estudio de la economía política clásica y, apoyándose fundamentalmente en el modelo de David Ricardo, construyó su propia doctrina económica, que plasmó en El Capital; de esa obra monumental sólo llegó a publicar el primer volumen (1867), mientras que los dos restantes los editaría después de su muerte su amigo Engels, poniendo en orden los manuscritos preparados por Marx.
Partiendo de la doctrina clásica, según la cual sólo el trabajo humano produce valor, Marx denunció la explotación patente en la extracción de la plusvalía, es decir, la parte del trabajo no pagada al obrero y apropiada por el capitalista, de donde surge la acumulación del capital. Criticó hasta el extremo la esencia injusta, ilegítima y violenta del sistema económico capitalista, en el que veía la base de la dominación de clase que ejercía la burguesía.
Max Weber

Sociólogo alemán (Erfurt, Prusia, 1864 - Múnich, Baviera, 1920). Max Weber era hijo de un jurista y político destacado del Partido Liberal Nacional en la época de Bismarck. Estudió en las universidades de Heidelberg, Berlín y Gotinga, interesándose especialmente por el Derecho, la Historia y la Economía.
En 1909 fundó la Asociación Sociológica Alemana. Fue un gran renovador de las ciencias sociales en varios aspectos, incluyendo la metodología: a diferencia de los precursores de la sociología, Weber comprendió que el método de estas disciplinas no podía ser una mera imitación de los empleados por las ciencias físicas y naturales, dado que en los asuntos sociales intervienen individuos con conciencia, voluntad e intenciones que es preciso comprender. Propuso el método de los tipos ideales, categorías subjetivas que describen la intencionalidad de los agentes sociales mediante casos extremos, puros y exentos de ambigüedad, aunque tales casos no se hayan dado nunca en la realidad; Weber puso así los fundamentos del método de trabajo de la sociología moderna -y de todas las ciencias sociales-, a base de construir modelos teóricos que centren el análisis y la discusión sobre conceptos rigurosos.
El primer fruto de la aplicación de este método fue la obra de Weber sobre La ética protestante y el espíritu del capitalismo (1905); trabajando sobre los tipos ideales del «burgués», la «ética protestante» y el «capitalismo industrial», estudió la moral que proponían algunas sectas calvinistas de los siglos XVI y XVII para mostrar que la reforma protestante habría creado en algunos países occidentales una cultura social más favorable al desarrollo económico capitalista que la predominante en los países católicos.
En términos generales, puede decirse que Weber se esforzó por comprender las interrelaciones de todos los factores que confluyen en la construcción de una estructura social; y en particular reivindicó la importancia de los elementos culturales y las mentalidades colectivas en la evolución histórica, rechazando la exclusiva determinación económica defendida por Marx y Engels. Frente a la prioridad de la lucha de clases como motor de la historia en el pensamiento marxista, Weber prestó más atención a la racionalización como clave del desarrollo de la civilización occidental: un proceso guiado por la racionalidad instrumental plasmada en la burocracia.
Émile Durkheim

Épinal, 1858 - París, 1917) Sociólogo y antropólogo francés.
En 1879 Émile Durkheim ingresó en la Escuela Normal Superior de París, y se licenció en filosofía en 1882. Terminados sus estudios en la Normal se dedicó plenamente a la sociología.
Durante el curso 1885-1886 se trasladó a Alemania, desde donde envió a revistas francesas artículos sobre filosofía y ciencias positivas, colaboraciones gracias a las cuales fue nombrado profesor encargado de la asignatura de ciencia social y pedagogía de la universidad de Burdeos (1887).
En 1896 se le otorgó la cátedra y fundó la revista L'anée sociologique. En 1902 fue nombrado profesor de la cátedra de ciencias de la educación de la facultad de letras de París, enseñanza que simultaneó con la sociología hasta su muerte.
La primera obra importante de Durkheim es su tesis doctoral, De la division du travail social (1893). En 1895 publicó su segunda obra fundamental, Les règles de la méthode sociologique, que constituye un verdadero breviario de sociología.
Después de esta obra Émile Durkheim publicó una serie de artículos y trabajos en diferentes revistas o como colaboración en libros, entre los que merece mencionarse: Crime et Santé sociale (1895), La prohibition de l'inceste et ses origines (1896), De la définition des phénomènes religieux (1879-1898), Sur le totémisme (1901) y Les formes élémentaires de la vie religieuse (1912) en la que analiza el fenómeno religioso e inicia una exploración en el terreno de la sociología del conocimiento.
Augusto Comte.
Pensador francés, padre del positivismo (Montpellier, 1798 - París, 1857). Rompiendo con la tradición católica y monárquica de su familia, se orientó durante la época de la Restauración hacia el agnosticismo y las ideas revolucionarias. Desde 1817 se vinculó al socialista Saint-Simon, para el cual trabajó de secretario hasta su ruptura en 1824.
Descubierto bajo su influencia el problema social, Comte consagraría su esfuerzo a concebir un modo de resolverlo, cerrando la crisis abierta por la Revolución francesa y sus consecuencias. Halló la respuesta en la ciencia, hacia la que estableció un verdadero culto: el conocimiento objetivo que proporciona la ciencia debía aplicarse a la ordenación de los asuntos políticos, económicos y sociales, superando las ideologías apoyadas en la imaginación, los intereses o los sentimientos.
Contra la libertad de pensamiento, origen de la anarquía moral que atribuía a la Revolución, no oponía el dogma religioso o los principios de la tradición, sino la «ciencia positiva» que, al atenerse a los hechos tal como son, proporcionaba -según él- el único punto de apoyo sobre el que se podría edificar un futuro de «orden y progreso». Contrario al individualismo y a la democracia, confiaba en un mundo regido por el saber, en el que productores y banqueros ejercerían una especie de dictadura.
Tales ideas, fundamento del pensamiento positivista, tuvieron un gran éxito en los países occidentales desde mediados del siglo XIX, proporcionando un credo laico para el mundo del capitalismo liberal y de la industria triunfante. Sin embargo, Comte vivió una vida desgraciada: el exceso de trabajo le produjo problemas psiquiátricos, un intento de suicidio y el abandono de su mujer. http://youtu.be/ncOagthO8dA

KARL MARX

MARX, CARLOS (1818—1883): fundador del comunismo científico, gran revolucionario, maestro y jefe del proletariado mundial, creador de la economía política proletaria. Marx nació el 5 de mayo de 1818 en Tréveris, ciudad de la región del Rin, en Alemania. En 1841 termina ya su formación universitaria. Pronto se libera del influjo del idealismo imperante en aquel entonces. En 1842, a los veinticuatro años de edad, fue nombrado jefe de redacción de la “Gaceta renana”, en Colonia. Ya entonces sostiene la idea de que se ha de suprimir la propiedad privada por vía revolucionaria, y desde las posiciones de demócrata revolucionario pasa a las del comunismo. Marx escribió que el trabajo en el periódico “ha dado los primeros impulsos a mis estudios de las cuestiones económicas”, Marx pudo crear el comunismo científico y la economía política proletaria tan sólo gracias a que el capitalismo y el movimiento obrero habían alcanzado un determinado nivel en su desarrollo. Hacia la década de los años cuarenta, acabó de realizarse el paso del capitalismo de su fase manufacturera a la de la gran industria maquinizada. El capitalismo no sólo dominó en Inglaterra, sino, además, en los principales países de la Europa Occidental y en los Estados Unidos. Empezaron a agudizarse las contradicciones inherentes a la naturaleza interna del capitalismo. En las condiciones creadas por la revolución industrial, la estratificación de la sociedad se efectuaba cada vez más rápidamente: la burguesía comenzó a transformarse en una fuerza reaccionaria; el proletariado aparece como fuerza política independiente que lucha contra la clase burguesa en su conjunto. La Alemania de aquellos tiempos, donde había, cristalizado una tensa situación revolucionaria, se convirtió en el nudo de todas las contradicciones del capitalismo. A ello se debe, precisamente, que Alemania pasara a ser el centro del movimiento revolucionario, la patria del comunismo científico. Marx y Engels examinaron con espíritu crítico las doctrinas de sus antecesores y llevaron a cabo una revolución en la deuda social y la pusieron al servicio de la clase más avanzada: el proletariado. Lenin escribió: “Marx fue el continuador y coronador genial de las tres corrientes ideológicas fundamentales del siglo XIX pertenecientes a los tres países más avanzados de la humanidad: la filosofía clásica alemana la economía política clásica inglesa y el socialismo francés’’. Después de reelaborar críticamente todos los elementos científicos de la ciencia social precedente, Marx y Engels efectuaron un cambio revolucionario en la filosofía y crearon la filosofía proletaria. Habiendo llegado a la conclusión de que el ser social determina la conciencia social Marx mostró que lo que determina fundamentalmente la estructura toda de la sociedad son las relaciones económicas de producción entre los hombres, relaciones que, a su vez, dependen del estado de las fuerzas productivas materiales. De ello infirió Marx la conclusión de que el análisis de las relaciones económicas y de las leyes económicas objetivas que les son propias es de una importancia primordial. Marx y Engels analizaron brillantemente las leyes económicas del capitalismo. Imprimieron un viraje revolucionario a la teoría económica al crear la economía política proletaria auténticamente científica. Como indica Lenin, la doctrina económica de Marx constituye el contenido esencial del marxismo. Marx elaboró su doctrina económica en lucha contra la economía política burguesa y pequeñoburguesa, partiendo de la asimilación crítica de todo cuanto había dado la historia precedente de las ciencias sociales. Las concepciones económicas del joven Marx hallaron su reflejo en el libro “La Sagrada Familia” (1845), escrito en colaboración con Engels. Se trata de un trabajo eminentemente filosófico, pero en él se examinan también cuestiones de economía política. Precisamente en este libro Marx y Engels se aproximan a la teoría del valor por el trabajo. En los años 1844—1846, Marx trabajó con ahinco en cuestiones de economía política y escribió la “Crítica de la Política y de la economía política”. El manuscrito no se ha conservado, sus borradores se editaron en 1932 en Alemania bajo el titulo de “Manuscritos económicos y filosóficos”. Se examinan en este trabajo los problemas concernientes al salario, a la ganancia, a la renta del suelo, a la propiedad, a la división del trabajo y algunos otros. Marx y Engels escribieron aun otro trabajo importante: “La Ideología alemana” (1845—1846), de gran valor para la formación de la economía política no sólo del capitalismo, sino, además, del socialismo. En 1847 Marx escribió la obra “Miseria de la filosofía” como respuesta al libro de Proudhon “Filosofía de la miseria”. En dicho trabajo de Marx, la economía política proletaria da un nuevo paso. Marx trató en él, por primera vez, de la metodología de la investigación económica, es decir, elaboró los problemas de la aplicación del materialismo dialético a la economía política; puso de manifiesto la esencia de las categorías económicas de la economía política como expresión de las relaciones de producción; siguió investigando problemas como el de la división del trabajo, el de la acumulación originaria del capital, el de las tres fases de desarrollo del capitalismo, el del monopolio y la competencia el de la transformación de la lucha económica en lucha política, y otros.
Hace Marx una valiosa contribución al desarrollo de la economía política con su obra “Trabajo asalariado y capital” (1849). Se formula en ella la ley del valor, se demuestra que esta ley actúa a través de las fluctuaciones de los precios en torno al valor; se enuncia la definición clásica del capital como relación de producción, se explica la esencia del fetichismo de la mercancía, etc. Corona la labor científica de Marx y Engels en la década del cuarenta el “Manifiesto del Partido Comunista” (1848), escrito por los dos conjuntamente y por encargo de la “Liga de los Comunistas”. En esta obra se exponen de modo coherente bajo la forma de conclusiones clásicas los resultados de las investigaciones llevadas a cabo por los fundadores del marxismo en diversas esferas del conocimiento, en particular en el campo de la economía política; se ofrece una concepción científica integral y un programa de acción combativo del proletariado. Los trabajos de la década indicada inician el estudio de los problemas de economía política sobre la base del nuevo método y presentan a la luz del materialismo dialéctico las categorías económicas más importantes. En 1859 Marx publicó el libro “Contribución a la critica de la economía política”, en el que se tratan circunstanciadamente los problemas de la mercancía y el dinero, del doble carácter del trabajo y de la mercancía fuerza de trabajo, del capital constante y variable, de la teoría de la plusvalía. En 1863 redactó Marx un nuevo manuscrito voluminoso que constituye, por su contenido, un esbozo de los cuatro tomos de “El Capital”. La parte fundamental de dicho manuscrito se ha publicado bajo el título de “Teorías de la plusvalía”. El manuscrito no se editó en vida de Marx ni de Engels. Lo publicó en 1905—1910 Kautsky, quien se permitió introducir tergiversaciones revisionistas al redactarlo; tan sólo casi 100 años después de haber sido escrito, este trabajo se ha editado en la U.R.S.S. tal como lo compuso Marx. En 1867 vio la luz el primer tomo de ”El Capital”. Marx trabajó mucho en la segunda edición de ese primer tomo, preparó las ediciones alemana y francesa, mas no pudo realizar toda la labor necesaria para la publicación de la obra entera, su principal trabajo científico. El colaborador y amigo más próximo de Marx, Engels, llevó a cabo una labor ingente con el fin de preparar para la edición los tomos II y III de “El Capital’’. El tomo II vio la luz en 1885; el III, en 1894, poco tiempo antes de la muerte de Engels. Con “El Capital” se llevó a su término la transformación revolucionaria de la economía política y se creó la economía política proletaria. El primer tomo de esta obra está dedicado al análisis del proceso de producción del capital y versa sobre el problema cardinal de la investigación: el origen y la producción de la plusvalía, la teoría de la cual “constituye la piedra angular de la teoría económica de Marx” (V.I. Lenin). El segundo tomo está dedicado al análisis del proceso de circulación del capital. En el tercer tomo se analizan la producción capitalista y la circulación en su conjunto, y las formas en que la plusvalía y las relaciones del capitalismo se presentan en la superficie de la sociedad burguesa. El cuarto y ultimo tomo contiene la historia crítica de la economía política. La investigación de las leyes de la producción capitalista permitió a Marx determinar el lugar de esta última en la historia del desarrollo de la sociedad humana, mostrar que es inevitable el hundimiento del capitalismo y su sustitución por el comunismo. Marx demostró que el capitalismo prepara todas las premisas materiales de la revolución socialista a la vez que crea a su propio sepulturero: el proletariado. La teoría de la revolución proletaria, socialista, y la doctrina sobre la dictadura del proletariado constituyen las conclusiones fundamentales de toda la actividad científica y revolucionaria de Marx. Los enemigos del comunismo han declarado en más de una ocasión que, en la actualidad, el capitalismo analizado por Marx ha cambiado radicalmente de naturaleza, por lo cual, afirman, las conclusiones de Marx han caducado. Mas la vida demuestra todos los días que el carácter fundamental del capitalismo no ha variado, no han desaparecido sus contradicciones básicas ni la explotación de los trabajadores. También hoy en día las ideas directrices de “El Capital” alientan a la clase obrera de todo el mundo en la lucha revolucionaria y ejercen un influjo inmenso sobre todo el decurso de la historia mundial. En “El Capital”, no sólo hallamos la explicación del pasado, sino, además, la previsión científica del futuro, la caracterización de la actividad revolucionaria de las masas trabajadoras que conduce al capitalismo a su inevitable hundimiento y a su sustitución por el comunismo. La victoria de las ideas marxistas ha hallado su manifestación en la Gran Revolución Socialista de Octubre, en la formación del sistema mundial del socialismo. Marx puso los cimientos de la economía política del comunismo. En las obras de Marx y ante todo en su “Critica del programa de Gotha” (1875), se exponen los rasgos fundamentales del comunismo. El nombre de Marx sobrevivirá a los siglos. “La doctrina de Marx es todopoderosa porque es verdadera” (V.I. Lenin). Se apodera cada vez más de las masas populares y constituye una grandiosa fuerza material. Ninguna doctrina, ninguna teoría ha desempeñado ni ha podido desempeñar, en la historia de la humanidad un papel semejante. Después de la muerte de Marx y Engels, Lenin elevó el marxismo a un nuevo estadio, lo desarrolló en su aplicación a las nuevas condiciones. La doctrina grande y victoriosa, del marxismo-leninismo se enriquece con la nueva experiencia de la lucha de los países que construyen el socialismo y el comunismo, de la lucha del movimiento obrero revolucionario en los países capitalistas y del movimiento de liberación nacional contra el yugo del imperialismo. Los partidos marxistas-leninistas, generalizando esta experiencia, aportan una nueva contribución a la teoría marxista—leninista.

FEDERICO HENGELS

Federico Engels (1820-1895)

Procedente de una familia acomodada, se ve obligado a dejar sus estudios para trabajar en relación de dependencia, su formación será pues básicamente autodidacta. Sin embargo, llegará a ser un profundo conocedor de la ciencias y la política de su tiempo. Heine y Hegel serán una influencia decisiva en su formación.
Su interés por la doctrina comunista surge a partir del estudio de las propuestas del socialista Moses Hess. Conoce así a Carlos Marx en 1842 y junto a él inicia el cartismo, que abogab a por el derecho al voto de los trabajadores.
Para Engels, la evolución económica era la base de la historia y la propiedad privada, uno de los males centrales de la humanidad. El enfrentamiento entre clases y la creación de un estado comunista, permitirían acabar con todos los problemas que la propiedad privada había generado en la sociedad.
Su obra, "La situación de la clase obrera en Inglaterra" (1844) resume su posición ideológica.
Colaborador de Marx hasta su muerte, se ocupó de los aspectos económicos mientras qué este desarrollaba los políticos.

MAX WEBER

Maximilian Carl Emil Weber:
 (Erfurt, 21 de abril de 1864Múnich, 14 de junio de 1920) fue un filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno, antipositivista, de la sociología y la administración pública. Sus trabajos más importantes se relacionan con la sociología de la religión y el gobierno, pero también escribió mucho en el campo de la economía. Su obra más reconocida es el ensayo La ética protestante y el espíritu del capitalismo, que fue el inicio de un trabajo sobre la sociología de la religión. Weber argumentó que la religión fue uno de los aspectos más importantes que influyeron en el desarrollo de las culturas occidental y oriental. En otra de sus obras famosas, La ciencia como vocación, la política como vocación, Weber definió el Estado como una entidad que detenta el monopolio de la violencia y los medios de coacción, una definición que fue fundamental en el estudio de la ciencia política moderna en Occidente. Su teoría fue ampliamente conocida a posteriori como la Tesis de Weber.
Vida y carrera
Max Weber.
Weber nació en Erfurt, Turingia en Alemania, siendo el mayor de los siete hijos de Max Weber (padre), un prominente político y funcionario protestante, y su esposa Helene, una calvinista moderada. Uno de sus hermanos, Alfred Weber, también fue sociólogo y economista. Debido a la vida pública de su padre, Weber creció en un ambiente familiar inmerso en la política, y su hogar recibió la visita de prominentes académicos y figuras públicas. Al mismo tiempo, Weber demostró ser intelectualmente precoz. El regalo de Navidad que le hizo a sus padres en 1876, cuando contaba con trece años, resultó ser un par de ensayos históricos, titulados "Sobre la maldición de la historia alemana, con referencias especiales a la posición del emperador y el papa" y "Sobre el período del Imperio romano desde Constantino a la migración de las naciones". Parecía ya claro entonces que Weber se dedicaría a las ciencias sociales. A la edad de catorce años escribió cartas llenas de referencias a Homero, Virgilio, Cicerón y Tito Livio, y antes de ingresar a la universidad ya poseía un extenso conocimiento sobre Goethe, Spinoza, Kant y Schopenhauer.
En 1882, Weber ingresó en la Universidad de Heidelberg como estudiante de Derecho. Se incorporó a la fraternidad de su padre y escogió el campo de las leyes al igual que él. Aparte de estos estudios, tomó clases de economía y estudió historia medieval. Tuvo por profesores, entre otros, a su tío, el historiador liberal alemán Hermann Baumgarten, autor de dos voluminosas obras sobre historia española antigua y moderna e hijo y nieto de pastores protestantes. Adicionalmente, Weber realizó extensas lecturas sobre temas teológicos.
De manera intermitente sirvió en el ejército alemán en Estrasburgo y, en otoño de 1884, regresó a casa de sus padres para estudiar en la Universidad de Berlín. Los siguientes ocho años Weber vivió en casa de sus padres, primero como estudiante, luego como ayudante en las cortes de Berlín y finalmente como docente en la universidad. Su residencia en casa de sus padres fue interrumpida únicamente por un semestre de estudio en la Universidad de Gotinga y por cortos períodos ocasionales de entrenamiento militar adicional. En 1886 Weber aprobó los exámenes de "Referendar", que le permitían ejercer como abogado.
A finales de la década de 1880, Weber profundizó sus estudios de historia. Obtuvo un doctorado en leyes en 1889, y escribió una tesis doctoral sobre historia legal titulada "La historia de las organizaciones medievales de negocios". Dos años después, Weber completó su Habilitationsschrift, "La historia agraria romana y su significación para la ley pública y privada". Habiéndose así convertido en Privatdozent, Weber estaba calificado en Alemania para obtener un cargo como profesor universitario.
Durante el tiempo transcurrido entre la conclusión de su tesis y el momento en que fue habilitado como profesor, Weber comenzó a interesarse en política social contemporánea. En 1888, se unió a la "Verein für Socialpolitik", la para entonces nueva Asociación Profesional de Economistas Alemanes. Esta asociación, afiliada a la escuela histórica, consideraba que el aporte principal de la economía era la solución de los problemas sociales de mayor impacto durante la época, y fue pionera en el uso de estudios estadísticos a gran escala en el análisis económico. En 1890 la "Verein" creó un programa de investigación para examinar "la cuestión polaca", término usado para referirse al flujo de trabajadores agrícolas extranjeros hacia Alemania oriental, mientras sus trabajadores locales migraban a las ciudades en proceso acelerado de industrialización. Weber fue puesto a cargo de este estudio y redactó una parte considerable de sus resultados. El reporte final fue elogiado ampliamente como un excelente trabajo de investigación empírica, cimentando la reputación de Weber como experto en economía agraria.
Weber obtuvo un éxito considerable en la década de los años 1890. En 1893, se casó con una prima lejana llamada Marianne Schnitger, quien posteriormente se convertiría en feminista y escritora por derecho propio, además de volverse un factor decisivo en la recopilación y publicación de trabajos poco conocidos de Weber posterior a su muerte en 1920. En 1894 la pareja se mudó a Freiburg, donde Weber fue nombrado como profesor junior de economía en la Universidad de Freiburg, cargo que posteriormente aceptaría en la Universidad de Heidelberg en 1897. Durante ese mismo año murió su padre, dos meses después de que ambos sostuvieran una discusión muy fuerte, respecto a la cual nunca tuvieron la oportunidad de hacer las paces. A partir de entonces, Weber se vuelve cada vez más propenso al nerviosismo y al insomnio, lo cual dificulta su capacidad de dar clases y cumplir con sus tareas como profesor. Por tanto, se vio obligado a disminuir y eventualmente detener su trabajo académico, dejando su último curso, en el otoño de 1899, sin terminar. Después de meses en un sanatorio durante el verano y otoño de 1900, Weber y su esposa Marianne viajaron a Italia a finales de este año, para no regresar sino hasta abril de 1902.
Después de su inmensa productividad en los tempranos 1890s, Weber no publicó un solo ensayo entre comienzos de 1898 y finales de 1902, y finalmente renuncia a su cargo de profesor en otoño de 1903. Sin embargo, continuó trabajando como profesor privado, ayudado por una herencia obtenida en 1907.
El mismo año de su renuncia al cargo de profesor, Weber acepta el cargo de editor asociado del Archivo de Ciencias Sociales y Bienestar Social junto a sus colegas Edgar Jaffé y Werner Sombart. En 1904, visitó los Estados Unidos y participó en el Congreso de las Artes y las Ciencias, que se realizó junto a la Exposición Universal de San Luis. En 1904, comienzan a aparecer en esta publicación lo que serían los principales trabajos de Weber, siendo en 1905 cuando se publica su ensayo La ética protestante y el espíritu del capitalismo, el cual se convirtió en su trabajo más popular y sentó las bases para su trabajo futuro sobre el impacto de la cultura y la religión en el desarrollo de los sistemas económicos. La importancia del ensayo es tal, por cierto, que resultó ser el único de sus escritos que fue publicado como un libro mientras él vivió.
En 1912, Weber intentó organizar un partido político de izquierda que combinase social-demócratas y liberales, pero su intento fracasó debido al miedo que muchos liberales sentían hacia los ideales revolucionarios de los social-demócratas.
Durante la Primera Guerra Mundial, Weber sirvió por un tiempo como director de los hospitales del ejército en Heidelberg. En 1915 y 1916 formó parte de grupos que intentaban mantener el control alemán en Bélgica y Polonia después de la guerra. Las opiniones de Weber sobre la guerra, y también sobre la expansión del imperio alemán, cambiaron durante ésta. En 1918, fue miembro del consejo de obreros y soldados de Heidelberg. El mismo año se convirtió en consultor de la Comisión del Armisticio Alemán para el Tratado de Versalles y la comisión le asignó el borrador de la Constitución de Weimar. Weber temía intensamente una revolución comunista en Alemania y se decantaba a favor de insertar el artículo 48 en la constitución. Este artículo fue aprovechado posteriormente por Adolf Hitler para declarar la ley marcial y obtener potestades de dictador.
A partir de ese mismo año de 1918, Weber retomó la docencia, primero en la Universidad de Viena y luego, en 1919, en la Universidad de Múnich. En Múnich, fue director del primer instituto de sociología creado en una universidad alemana, aun cuando jamás ejerció una cátedra de sociología a lo largo de su vida.
Max Weber murió de neumonía en Munich el 14 de junio de 1920. Debe destacarse que muchos de los trabajos que son famosos ahora, fueron reunidos, revisados y publicados póstumamente. Luminarias de la sociología, como Talcott Parsons y C. Wright Mills hicieron interpretaciones significativas de los trabajos de Weber.
Weber y la política alemana
Logros
Aplicó la investigación sociologica a diversos campos: política, derecho, economía, música y religión. Junto a Karl Marx, Vilfredo Pareto, Ferdinand Tönnies y Émile Durkheim, Max Weber fue uno de los fundadores de la sociología moderna. Mientras Pareto y Durkheim trabajaron en la tradición positivista siguiendo los postulados de Auguste Comte, Weber creó y trabajó en una tradición antipositivista, idealista y hermenéutica, al igual que Werner Sombart, su amigo y para entonces, el más famoso representante de la sociología alemana. Estos trabajos iniciaron la revolución antipositivista en las ciencias sociales, que marcó la diferencia entre éstas y las ciencias naturales, especialmente debido a las acciones sociales de los hombres. Los primeros trabajos de Weber estaban relacionados con la sociología industrial, pero son más conocidos sus últimos trabajos sobre sociología de la religión y sociología del gobierno.
Sociología de la religión
La obra de Weber sobre sociología de la religión se abre con el ensayo La ética protestante y el espíritu del capitalismo y continúa con La religión en China: confucianismo y taoísmo, La religión de India: la sociología del hinduismo y budismo y Judaísmo antiguo. Su trabajo sobre otras religiones fue interrumpido por su muerte en 1920, quedando pendiente la continuación de los estudios sobre judaísmo antiguo con el estudio de los salmos, el libro de Jacob, el Talmud, cristianismo temprano e Islam.
Sus tres ideas principales eran: el efecto de las ideas religiosas en las actividades económicas, la relación entre estratificación social e ideas religiosas, y las características singulares de la civilización occidental.
Su objetivo era encontrar razones que justificaran la diferencia entre el proceso de desarrollo de las culturas Occidental y Oriental. En el análisis de sus descubrimientos, Weber mantuvo que las ideas religiosas puritanas (y más ampliamente, cristianas) habían tenido un impacto importante en el desarrollo del sistema económico de Europa y los Estados Unidos, pero destacó que esas no eran las únicas causas del desarrollo. Entre otras causas que mencionó Weber encontramos el racionalismo en la búsqueda científica, mezclar observación con matemática, estudio sistemático y jurisprudencia, sistematización racional de la administración gubernamental, y empresa económica. Al final, el estudio de la sociología de la religión, de acuerdo con Weber, apenas exploraba una fase de la emancipación de la magia, ese "desencantamiento del mundo" que él atribuía como un aspecto distintivo importante de la cultura occidental.
La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo
El ensayo de Weber, La ética protestante y el espíritu del capitalismo, es su obra más conocida. Se dice que este trabajo no debería ser visto como un estudio detallado del protestantismo, sino como una introducción a obras posteriores de Weber, en especial a sus estudios de la interacción entre varias ideologías religiosas y comportamientos económicos.
En La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo, Max Weber presenta la tesis de que la ética y las ideas puritanas influyeron en el desarrollo del capitalismo. La devoción religiosa es usualmente acompañada de rechazo a los asuntos mundanos, incluyendo el rechazo a la búsqueda de una mejor posición económica. ¿Por qué no es éste el caso del protestantismo? Weber se refiere a esta paradoja.
Define al "espíritu del capitalismo" como las ideas y hábitos que favorecen la búsqueda racional de ganancias económicas. Weber señala que tal espíritu no existe solamente en la cultura occidental, cuando lo consideramos una actitud presente en los individuos ya que también hay que tomar en cuenta que estos individuos – empresarios heroicos, como él los llama – no podrían, por sí solos, establecer un nuevo orden económico (capitalismo). Entre las tendencias identificadas por Weber estaban la ambición de ganancias con un mínimo esfuerzo, la idea de que el trabajo es una maldición y una carga que debe evitarse, especialmente cuando las ganancias de éste exceden lo que es necesario para una vida modesta. "Para que una forma de vida bien adaptada a las peculiaridades del capitalismo", escribió Weber, "pueda superar a otras, debe originarse en algún lugar, y no solo en individuos aislados, sino como una forma de vida común a grupos enteros de personas".
Después de definir al espíritu del capitalismo, Weber argumenta que hay muchas razones para buscar sus orígenes en las ideas religiosas de la Reforma. Muchos otros observadores, tales como William Petty, Montesquieu, Henry Thomas Buckle y John Keats, también han comentado la afinidad entre el protestantismo y el desarrollo del espíritu comercial.
Weber mostró que algunos tipos de protestantismo favorecían la búsqueda racional del beneficio económico y actividades mundanas que han tenido un significado espiritual y moral positivo. No era el objetivo de esas ideas religiosas, sino más bien un producto - la lógica inherente de dichas doctrinas y los consejos derivados directa o indirectamente, promovían la planificación y auto-negación de la búsqueda de un beneficio económico.
Weber indicó que la razón del abandono de su investigación sobre el protestantismo fue que su colega Ernst Troeltsch, un teólogo profesional, había comenzado a trabajar en el libro Las enseñanzas sociales de las iglesias y sectas cristianas. Otra causa de la decisión de Weber fue que ese ensayo proporcionaba la perspectiva para una amplia comparación entre religión y sociedad, la cual continuó en sus obras posteriores.
La frase "ética en el trabajo", utilizada en comentarios actuales se deriva de la "ética protestante" discutida por Weber. Fue adoptada cuando la idea de la ética protestante fue generalizada para adaptarse a los japoneses sintoistas, judíos y otros no-cristianos.